Rondaba la tienda “El Cora”
muy dispuesta a comprar.
Observaba las verduras
como toda una señora
para la mejor asegurar.
Se enamora a primera vista
del guapo que atiende en la caja,
le hace toda una entrevista
modosita y cabizbaja.
No consigue respuesta
a tanta cháchara.
Solo le dan la cuenta
a la pobre desdichada.
Se ilusiona la dama delgada,
le gustan calladitos.
Manda varias miradas
que parecen mosquitos.
No trae con que pagar,
se le olvidó la cartera.
Esa no es forma de ligar,
qué pena pasa la Justiciera
Se le subieron los colores,
dejó todo lo que llevaba
menos los amores
(esos no le costaban).
Ya tiene pretexto la Fría
para regresar por su amor
con toda la artillería,
hecha un primor
Cuídate, indiferente cincuentón
la Huesuda ya te echó el ojo,
ya sabe dónde está tu cantón
un día podría abrir el cerrojo.
Cierra bien el candado
antes de ir a dormir
porque te quiere en privado
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