viernes, 30 de octubre de 2009

Vuelves - Jacobo Vázquez

(del poemario inédito Perfiles interiores)

El amor suele ser un maleficio polar.


I

Vuelves. Entra un timbre de tu voz por un espacio que mi sueño le permite a la vigilia. Apoyada en tu misma ligereza, subes de un salto hasta mi cama, doblas las rodillas y encima pones las manos con los dedos enlazados. Me miras. “¿Qué soñaste?”, me dices. Antes de que te conteste, comienzas a hablar de cosas intensas y suaves. Así entro una vez más, contigo, por la ventana más amplia que el sueño tiene.

II

Regresan aquellos rayos de sol en el amanecer, el resplandor entrando por todo mi cuerpo. Vuelve el tiempo que no transcurría de aquel instante: los levísimos pensamientos que tuve y perdía para siempre, las imágenes que en ese momento inventé de ti, los nombres que te puse y no supiste. Tenías un nombre para abrir un poco (invisiblemente) los labios y decirle a un desconocido que lo amabas; otro para decirme que nadie era en verdad desconocido; tenías un nombre para mirar al mar, otro para gritar de rabia a orillas de lo imposible; tenías un nombre para quitarte la primera prenda cuando en el baño público te desnudabas; otro para entrar al vapor y confundirte con las demás mujeres y no tener ya ningún nombre para que, quienes te amaran, pudieran reconocer en ti a la que por las calles iba indiferente, provocando al viento con el rumor de su falda.

III

Guardo para ti unos ojos insomnes que se han conservado limpios sobre un estanque de agua, un aleteo que puede envolver bajo sus alas madrugadas de tu ausencia, un jardín profundo regado de amapolas, un rosario erótico de peces y un auto de neblina para trascender las noches.

No hay comentarios:

Publicar un comentario